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Rachel Zoe: la mamarracha ósea.

¿Alguna vez os habéis preguntado por qué, de la noche a la mañana, muchas niñatas de Hollywood han pasado de ser mujeres a convertirse en sacos de huesos?. Si ya se que tenéis cosas mejores que hacer que preguntaros semejantes chorradas; pero para eso estoy yo aquí, para responder preguntas absurdas que nunca nadie perdió el tiempo en formular y menos en responder. La culpable, o una de ellas, es la mamarracha que inaugura este nuevo nklave, por donde desfilaran las cientoypico mamarrachas que estan destrozando el mundo, que no iba a ser la Curry Valenzuela la única socióloga fanática de este país, (que bien traído lo de la Curry hablando de mamarrachas, nena). La mamarracha que hoy nos ocupa, y con su mención consigo responder a la pregunta que encabeza este texto, no es otra que la celeberrima y no por ello menos mamarracha Rachel "acabo de salir de Auschwitz" Zoe, la estilista de moda en Hollywood, tierra prometida de las top mamarrachas. La tía cobra 6.000$ por decirte lo que te tienes que ponerte, como ponértelo y cuando. El problema es que tiene una larga lista de espera, la misma que 6 meses después tienen los hospitales de la zona, y por lo tanto no puede perder el tiempo con tías que ella considera que no van a quedar bien dentro de sus demandados estilismos. Las cosas suceden así: Las niñatas conciertan una cita en la consulta de la doctora muerte, donde acuden como moscas a la miel...da. Según llegan ella las mira de arriba abajo de forma despectiva y les exige que pierdan 10 kilos en 3 meses si quieren que las siga atendiendo. ¿10 kilos?, pues si. Así es como una niña que mide metro y medio y pesa 50 kilos pasa de tener unas sonrosadas mejillas, a tener 2 pómulos con forma de alerón y un hueco en la clavícula de la profundidad de un vaso de tubo. En fin, cuando por fin consiguen enfermar como La zorra de la Zoe les exigió, vuelven donde ella y se van juntas de compras por las boutiques más exclusivas y caras de la zona, no vayáis a pensar que se las lleva a la sección de oportunidades del corte inglés. En las boutiques donde les dice que se compren los modelitos, previsiblemente ella tiene comisión y se saca buena tajada claro y además les cobra los 6 de los grandes que antes comentaba por día. Un negocio redondo, como las curvas que hace perder a sus clientas. Y luego ya comienza el show mediático. Todas desfilan por las alfombras rojas de los grandes acontecimientos y los photocalls de las fiestas de postín, como recién salidas de un campo de concentración y una cara de mala ostia que da miedo. Las tontas del culo que se dejan la fortuna en dar de ayunar a esta mamarracha son las Olsen, la Lohan, la Barton, la Ritchie, la Hilton,... y un largo etcétera de poli-toxicómanas con pinta de muertas viviente y afición por meterse en berenjenales, y no precisamente para comerse las berenjenas. Lo peor de todo que todas estas mamarrachas que siguen los consejos de la otra mamarracha terminan teniendo una repercusión mediática tal, que se convierten en referentes físicos de multitud de niñas a lo largo y ancho del mundo. y lo que es feo termina normalizándose y en un alarde de malabarismo visual, nos termina pareciendo lo correcto y bello. Lo feo y enfermizo se vuelve bello y saludable en el inconsciente colectivo por arte de magia y del puto efecto mariposa, ya sabéis, cuando una mamarracha deja de comer en Hollywood, 20.000 mamarrachas hacen lo propio en Sebastopol. Un par de ostias ya le daba yo a la mamarracha de la Zoe, un par de ostias y un buen cocido por embudo también le metía a la "ijadelagranputa". Y hasta aquí nuestro "Nklve de mamarrachas" de esta semana. Y recordad que la próxima mamarracha puedes ser tu, maricón!.




La Ritchie luciendo mollas en la playa.

2 ( ... ):

bepo75 dijo...

esa foto me está dando arcadas...
...
...aunque, un tripita asi...
...
;P

Kassandra Nasty dijo...

Resulta paradójico... La presencia de energúmenas como ésta hace que casi me alegre de que otras energúmenas como Jennifer López estén en el candelero, aunque sólo sea para compensar la báscula... Qué horror.